Brindemos por… Ésas máscaras poligonales

Vuelve una vez más vuestra sección predilecta del blog para pedir nuevamente un brindis porque hoy es una ocasión especial, hoy es uno de ésos días en los que me viene la inspiración y ésto hay que celebrarlo por todo lo alto. Pero ya que estamos con la copa en la mano, voy a aprovechar la ocasión y voy a pedir un brindis también por algo sumamente importante en el mundo de los videojuegos, algo de lo que todos deberíamos estar agradecidos de haber presenciado, algo que muchos de nosotros recordamos agriamente pero con una sonrisa desbordante de felicidad, pues sin ellas, hoy los protagonistas de nuestros juegos favoritos no tendrían cara y éso sería un poco raro, ¿No creéis?

Seguramente habréis adivinado a estas alturas a qué me refiero, pero yo seguiré haciéndome el misterioso y vosotros podéis fingir que no sabéis de qué diantres os hablo, así todos nos llevaremos bien y éso es fundamental para poder continuar con estas líneas, pero será mejor que empiece, un discurso se hace aburrido si se alarga mucho y tampoco es para putearos tanto extenderme gratuítamente, espero que lo comprendáis.

Cuando los videojuegos se realizaban mediante sprites y la tecnología fue permitiendo su caracterización, comenzamos a ver también expresiones en los personajes que fueron representados por píxeles: Les veíamos alegrarse, sufrir y poco más, pero ésto nos hacía más felices. El paso del tiempo hizo que la técnica se perfeccionara y pudimos hasta empatizar con muchos de estos personajes entrañables, los sprites permitían dotar de una expresividad y de una suavidad en los movimientos que se fue refinando poco a poco, pero a medida que el hardware fue permitiéndolo se empezó paralelamente a trabajar en los mundos y personajes poligonales que hoy en día vemos con frecuencia, que son la evolución lógica de lo que empezó a gestarse en aquel entonces. Fue un cambio tan radical en la programación de videojuegos que supuso un avance muy importante en su historia, pero también sufrió un retroceso del mismo calibre que seguramente os pillará totalmente desprevenidos: Me refiero a la expresividad de los personajes, prácticamente anecdótica en muchos de estos juegos y de éso vengo a hablaros hoy.

Como al parecer empieza a ser una costumbre en esta sección, y por no echar a perder el minuto que he invertido en hacerla tengo el placer de mostraros la segunda cabecera de esta entrada, muy apropiada para la ocasión porque hoy mi brindis va dirigido a los rostros de muchos de estos personajes, tan asombrosamente expresivos como el botijo de mi abuela. Es interesante el personaje que aparece en esta cabecera por ser un vendedor de máscaras, todas las máscaras que tiene guardadas en la bolsa de su espalda son rostros que bien podrían pertenecer a muchos de los personajes de la época, porque no eran más que una textura que indicaba que era un rostro, como las máscaras que guarda este señor.

Los personajes de estos juegos vivían sus aventuras sin poder transmitir su alegría o su sufrimiento como antaño pero en unas aventuras más realistas gracias a este nuevo comienzo, esta nueva forma de experimentar y de crear los mundos que veíamos en pantalla donde los enemigos que aparecían eran igual de expresivos que el protagonista, los veíamos pasearse por estos mundos sin poder expresar ninguna emoción, los cosíamos a tiros y reaccionaban desplomándose, pero sus rostros continuaban sin reflejar nada, pero fueron unos comienzos necesarios para llevarse a cabo estos juegos.

A medida que se fue avanzando (y con alguna que otra excepción como el prototipo del Shenmue para Saturn) algunos privilegiados como los protagonistas y algún que otro personaje secundario fueron ganando en expresividad alterando unas texturas por otras, cambiando de máscara en tiempo real para que nos entendamos, pero el resto de personajes que poblaban estos juegos continuaban sin poder expresarse, algo que incluso todavía podemos ver en muchos juegos hoy en día. En algunas ocasiones sus expresiones eran fluidas, pero lo normal era que cambiaran drásticamente de expresión como en el caso del vendedor de máscaras que aparece en la segunda cabecera que hoy habéis tenido el privilegio de presenciar.

La técnica se fue perfeccionando hasta ver las expresiones tan realistas que podemos ver hoy en día, pero tenéis que tener en cuenta de que no siempre ha sido así, y que para poder llegar hasta lo que podemos ver actualmente, antes había que utilizar este recurso porque que un personaje mostrara expresiones era realmente complicado en aquel entonces. Tomb Raider, Metal Gear Solid o incluso Perfect Dark serían unos muy buenos ejemplos de lo que os quiero decir, y de hecho, y por poner un ejemplo, en este último recuerdo que podías crearte a un personaje para el multijugador y ponerle el rostro que quisieras, y muchos de ellos eran bastante graciosos por la expresión que reflejaban (y si hubieran permitido al final lo de crear tus propios rostros con la Game Boy Camera ni os cuento, vamos), pero como digo, todo en esta vida tiene que empezar desde el principio, nada es perfecto cuando se empieza a realizar, la técnica se va perfeccionando poco a poco y por éso quería pediros un brindis por estas máscaras, estos rostros inexpresivos o de quita y pon que tantas alegrías nos dieron y que tanto ayudaron para poder ver lo que vemos hoy en día.

Brindemos por todos ellos.

Y ésto es todo por hoy. Muchas han sido las alegrías que nos hemos llevado a lo largo de la historia de esta forma de entretenimiento, hemos visto su desarrollo a fuego lento y éso es algo maravilloso, pero siempre es bueno recordar el pasado para comprender su progreso hasta llegar a hoy, y aunque los juegos de antaño ya tuvieran la mecánica de muchos de los juegos de hoy hayan mejorado tantísimo en la actualidad, en esta ocasión solamente quería homenajear ésos rostros inexpresivos, graciosos, misteriosos o neutros, porque todo tiene que empezar de algún modo para empezar a trabajar sobre ello, cosa que ha sido un verdadero placer ser relatada en estas líneas y espero que para vosotros también al leerla, porque si no ésto no tendría demasiado sentido. Vale, reconozco que quizá un poco más de sentido podría tener, pero espero que al menos hayáis podido disfrutar de la lectura para poder brindar todos por ello.

3 thoughts on “Brindemos por… Ésas máscaras poligonales

  1. Recuerdo cuando sacaron FFX y dijeron que los personajes al hablar movían los labios, tenían expresiones, etc. Por aquel entonces me pareció impresionante.
    Como bien has dicho, sin esas máscaras de antaño no tendríamos las caras de hoy en día, y aunque hay juegos que hubiera sido mejor que no existieran nunca, brindo por ellas 😉

    Por cierto, el vendedor de máscaras, muy apropiado :p

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