Dragon Quest VIII: El periplo del Rey Maldito

La primera entrega de la saga Dragon Quest que llegó al continente europeo tras el Dragon Warrior Monsters de Gameboy, que probablemente no habría sido así si no se hubiesen fusionado Squaresoft y Enix, fue la octava parte para Playstation 2. El juego incluso nos llegó traducido al castellano, algo extraño para un juego de estas características y tuvo muy buenas críticas a pesar de no haber hecho demasiado eco a escala global, porque si algo caracteriza a la saga, por encima de la historia y los combates, es que pide mucha paciencia y dedicación. Además, todas las criaturas que pueblan los mundos del universo Dragon Quest tienen un aspecto desenfadado y sus habilidades son, cuanto menos, ridículas. ¿Cómo poder asimilar todo ésto estando acostumbrados a otro estilo de juego más convencional para occidente? Dragon Quest es lo que es y su pretensión no es cambiar para ganar más adeptos porque es una saga muy querida en Japón y sus juegos están dirigidos al público con el que ya está más que consolidado. No pide que le entiendas, sencillamente es así y no lo puede cambiar, es el amigo excéntrico al que tienes que comprender para quererlo.

Sobre esta octava entrega se han expuesto innumerables puntos de vista, pero muchos coinciden en que el juego mezcla clasicismo con modernidad. Si miramos atrás, a las entregas anteriores a ésta, nos daremos cuenta de que este dato no es cierto, y que lo único que lo diferencia de sus hermanos mayores no es otra cosa que su tremenda calidad gráfica. Los diseños de criaturas y personajes siguen llevados a cabo por Akira Toriyama y tampoco faltó Koichi Sugiyama para componer todos los temas que acompañan al jugador en todo momento, en este caso sinfónicos, y obviamente, tampoco podía faltar Yugi Horii en el proyecto, a pesar de haberlo llevado a cabo otro equipo de programación (LEVEL 5).

Aunque tiene menos posibilidades que la séptima entrega, aportó su grano de arena en la saga como la subida de tensión o el pote de alquimia, y el sistema de personalización de personajes se basaba en obtener puntos de destreza subiendo de nivel para mejorar tus habilidades con la espada, para aprender hechizos ofensivos o de curación… Pero variaba con cada personaje, según su profesión. El juego sigue los cánones clásicos de los JRPG: Recorrer un mundo visitando pueblos y mazmorras hasta cumplir con tu objetivo final y los combates, aleatorios y por turnos, recuerdan a entregas anteriores porque en el momento de escoger entre atacar, defenderte, huir o cualquier otra acción disponible, aparecen frontalmente los enemigos, pero a diferencia del resto de entregas hasta entonces, a la hora de realizar la acción veías a los protagonistas ejecutándolas sobre los enemigos o sobre ellos mismos.

El mundo es inmenso y está lleno de secretos y, aunque puedas disponer casi desde el principio la magia Telerregreso para poder volver a visitar ciudades sin tener que volver tus pasos, no logras disponer de montura hasta pasada la mitad del juego. Avanzando en la historia, dispones de un barco para recorrer los mares y visitar islas a las que anteriormente no podías llegar, e incluso puedes volar cerca del final del juego para encontrar tesoros o enemigos especiales que puedes utilizarlos después en combate o en la Arena de Monstruos.

Pero, aún a riesgo de contradecirme, lo que a mí me gustó más fue su historia. Está llena de tópicos y de clichés, pero tiene un algo que engancha. Algo que me transporta a otra época y que le da otro significado a Dragon Quest, más íntimo y personal. Las partidas de rol de tablero, a pesar de tener una historia seria, estando entre amigos lo normal es que sean muchas veces desenfadadas, en muchos casos informales. Ésto no quiere decir que se rompa la historia y que continúe hasta llegar al final, con una historia trabajada en la que uno es también partícipe. Dragon Quest me transmite ésto, una gran historia pero que tiene momentos más desenfadados, y las criaturas que pueblan el mundo también corroboran para mis adentros la teoría.

Una reja cuya sombra, al extenderse y llegar hasta una pared próxima, se convierte en una puerta mágica que te transporta a un plano de existencia distinto. Un esqueleto de dragón en el desierto cuya calabera tiene la boca abierta y permite adentrarte en una cueva llena de peligros. Un hechicero que convierte a un rey en un monstruo y a una princesa en una yegua y tienes que acompañarlos para encontrar al hechicero y derrotarle para disipar su maldición. Son muchos los momentos que este juego te brinda detalles que lo realzan, porque juega con tu imaginación y te sorprende muy gratamente en muchas ocasiones, claro que para ello, tienes que dedicarle tiempo porque el juego tiene un ritmo no acorde para todo el mundo, y además, su dificultad tampoco ayuda demasiado para atraer nuevos jugadores. Esta saga es como es, y yo os recomendaría que probarais algún episodio si queréis adentraros en un mundo mágico, claro que, para ello, muchos deberían saber darle una oportunidad.

11 thoughts on “Dragon Quest VIII: El periplo del Rey Maldito

  1. Buff, esta entrega de Dragon Quest a mi me amargo la vida xD lo deje dos veces a medias por culpa de cierto jefe “final” a mediadios de juego que simplemente era muy fuerte xD Hasta que me dije que lo mataria por mis huevos y eso hice xD luego ya sufri lo suyo contra el jefe final tambien, el juego es duro duro xD

    Pero aun no siendo asequible para novatos, el juego para mi es toda una maravilla, un mundo inmenso para explorar, armas secretas a tutiplen para ir haciendo con la cacerola magica xDDD y un vicio enorme el ir reclutando monstruos para la Arena xD El unico pero que le encuentro son los combates aleatorios, demasiados para mi gusto, aunque se ve que tomaron buena nota para la siguiente entrega xD

    Un juego que debe ser jugado si te gusta el genero y que disfrutaras al maximo si o si ^^ Un saludete ^^

  2. Yo ya sabes que lo jugaré en cuanto nos terminemos el zelda twilight princess… Aun así tiene muy buena pinta, ya te lo dije xD y la montura me tiene enamorá, lo que no sabía era que no la obtenías hasta pasada la mitad del juego, que putada!:/ El video no me lo he mirado xq me da miedo lo que pueda ver…xD En fín, lo que si has conseguido ha sido que me entren ganas de seguir con mi abandonado DQIX…xD A ver si descubro qué tenía que hacer para continuar con la partida xD

    Ale, nos vemos!xD

  3. @MaquetasRock: Si no has probado ninguno yo te recomendaría el IX de Nintendo DS, claro que si no la tienes esta octava entrega tampoco te defraudará :).
    @arpiman: Yo he sufrido sobretodo con el Dragón Supremo, más por no tener pociones de maná que otra cosa… Es que cuando encuentro limos metálicos siempre subo como diez niveles al grupo, y éso ayuda mucho en el juego. El jefe que mencionas es bastante duro para el momento en el que aparece, y la Ola de Energía fastidia tu estrategia cada dos por tres, a parte de atacar dos veces por turno… Toda una bestia, vamos xD. La Arena se me hizo fácil por tener los tres gólems, que luego se fusionaban y hacían un gólem que metía unos jostoncios memorables xD, y el pote de alquimia para mejorar las armas es impagable xD.
    @Cakerock: Seguro que te gusta el juego, y sí, lo de la montura tampoco me hace mucha gracia a mí porque deberían darla mucho antes… Pero bueno, que si te gustó el IX seguramente éste también lo hará, claro que son bastante distintos a pesar de mantener muchos elementos en común, pero por el hecho de que los protagonistas están caracterizados y tienen personalidad yo creo que ya le da puntos xD.

  4. Para muchos es el mejor Dragon Quest de todos, pero para mi el III, el V y el VI me parecen algo superiores, pero calidad no le falta para nada. A mi la historia me gusta porque sin ser algo grande (que en ningún momento es su pretensión), es como trasladar el argumento de un shonen al campo de los RPG, pero lo que más me gustó fue el factor exploración, esos enormes mundos llenos de detalle y cosas por hacer, algo que también ha sabido hacer muy bien el grandísimo Xenoblade. Eso si, si no eres fans de los clásicos JRPG por turnos más vale que ni te acerques, porque Dragon Quest VIII es de lo más puro que puedes encontrar del género, con sus constantes combates aleatorios por turnos, algo que hecha para atrás a muchos pero a mi encanta.

    Un pequeño detalle, Dragon Quest VIII no fue la primera entrega de la saga Dragon Quest que llegó a occidente, fue la primera en llegar a Europa,que en América han llegado todos menos los de SNES, aunque lo hicieron bajo el nombre de Dragon Warrior.

    • Omg, tienes razón xD. Lo he modificado, ahora está bien dicho xD. De hecho, sí llegó una entrega de la saga a Europa para Gameboy sin ser de la saga principal, el Dragon Warrior Monsters, y lo digo porque de hecho lo tengo u_u…
      Ha sido leer tu comentario en el trabajo y ownearme totalmente xDD.
      Mis favoritos son el V, y el IX, aunque el IV y el VI me gustan mucho también. Del VIII lo que me gustó mucho fue visitar las casas y observar detalles, se nota el mimo que le han dado :).
      Sí que es cierto que son shonens adaptados a videojuegos, y detalles como por ejemplo los que cito en el último párrafo para mí son impagables, me recuerdan a mi etapa como “master”, porque me ingeniaba acertijos y pequeños detalles que reflejan sin pudor en el juego y no dan lugar a otras interpretaciones, como puede ser el caso del rol de tablero. Obviamente es una apreciación muy personal, pero bueno xD.

  5. A mi es un juego que no me entusiasma pero que fue una experiencia bastante grata. No lo recuerdo taaaaan dificil porque a mi eso de farmear casi que me la pone dura pero si que la armadura dragonina esa final no la consegui completa.
    El sistema de juego a mi me encanta, y espero que se sigan manteniendo conservadores, ya que siempre tiene que haber de todo. La historia para mi es una birria xD Mala no, porque cumple con lo basico. Previsible, simple, bastante intrascendente… pero otra cosa es su guion. Ahi ya si que seria faltar a la verdad que me diverti bastante. Y si encima le sumamos que salia el senyor satan, tiene un +10 en diversion.

    • A mí tampoco me pareció tan difícil porque me tiré bastante subiendo de nivel y creando armas y armaduras con el pote de alquimia, pero este juego es muy exigente, eso sí. Yo sí he conseguido la armadura completa, lo único que me falta del juego es completar las recetas y el bestiario, que con este último, una vez completo, te dan un anillo con el que no aparecen monstruos. A buenas horas, ¿No?
      Las escenografías y la historia me recuerdan a las historias en las que participaba jugando a rol, de ahí que la realce xD. No digo que sean buenas, de hecho sigue muchos tópicos, pero a veces por la nostalgia hay juegos que te tocan la fibra sensible (y ésto tampoco dice demasiado de mí como aficionado al rol de tablero xD).

  6. yo ya estoy al nivel 69 y tengo muchos odjetos poderosos como la armadura dragoviana completa si eliges refuerzo de pote de alquimia cundo agas una receta te sale directamente y la drago espada real

  7. yevo 5 años con este juego tengo la partida de 49 y la que juego 69 os lo reqomiendo ese juego es la ostia total

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